Si tienes un teléfono Apple del modelo iPhone 11 en adelante, ya puedes instalar oficialmente el sistema operativo iOS 26.
Si vas a actualizarlo en este momento, te recomiendo hacer una copia de seguridad de tus datos antes de actualizar. Solo por precaución.
Desde la Conferencia Mundial de Desarrolladores celebrada en junio pasado en Apple Park, estuvimos probando la versión beta de iOS 26. Acá te contamos algunas de nuestras primeras impresiones.
Todo sobre iOS 26: lo bueno, lo sobresaliente y lo malo
Apple ha liberado para todos los usuarios de iPhone (11 en adelante) una nueva versión de iOS, y como cada año, la promesa es cambiarlo todo. ¿Qué tan grande fue el salto esta vez? Después de varias semanas con la beta, la respuesta es, como casi siempre, un matizado “depende”.
Lo más atractivo de esta actualización es, sin duda, el filtrado de llamadas. Una función que parece sacada de la lista de deseos de cualquiera harto del spam telefónico.
Con la opción de “Preguntar motivo de la llamada”, el teléfono actúa como un mayordomo digital que intercepta a los desconocidos antes que interrumpan tu día. Es una solución elegante y, francamente, algo que debió llegar por lo menos un par de años atrás (cuando comenzó a aparecer en los teléfonos de Samsung).
En un mundo ideal, esto debería ser el estándar en cualquier teléfono que se jacte de ser “inteligente” y de gama alta.
Luego está el rediseño visual, bautizado como “Liquid Glass”. Es el cambio estético más grande desde iOS 7 y, aunque al principio generó algunas dudas sobre su legibilidad, hay que admitir que el resultado final es atractivo.
Apple sacó una obra de arte que al principio, en la beta, era incluso difícil de leer. Sin dudas el mensaje estaba claro: deslumbrar. Imagina la interfaz de tu teléfono como si estuviera hecha de capas de cristal traslúcido que refleja y refracta el fondo de pantalla. Es un cambio estético radical. Suena impresionante, y en las fotos de marketing lo es. El problema viene con el uso diario: cuando varias ventanas o notificaciones se superponen, esa elegancia podía convertirse en un dolor de cabeza para la legibilidad. De hecho, las primeras reseñas hicieron eco de esas críticas: daba la impresión de que Apple valora más la apariencia que la claridad. Pero rápidamente mejoraron el resultado antes de la versión oficial que acaba de salir.
Sin embargo, un nuevo look no cambia el hecho de que algunas de las nuevas características se sienten como un trabajo a medio terminar.
Aquí es donde la cosa se pone interesante. La nueva aplicación “Games” se siente más como un borrador que como una plataforma consolidada, un espacio vacío que esperamos se llene en el futuro.

Otro caso es la “Inteligencia Visual”, una función potenciada por Apple Intelligence que promete maravillas como crear eventos a partir de una foto de un afiche o una captura de pantalla.
Al tomar una foto callejera al afiche de Oasis en Santiago de Chile, por ejemplo, permite crear el evento con fecha para el próximo 19 de noviembre en el Estadio Nacional. Pero no completa de manera autónoma todos los campos.
¿Vale la pena el cambio a iOS 26?
En síntesis, iOS 26 es un paso adelante, sí, pero uno tímido. Las mejoras en el filtrado de llamadas y el apartado visual son bienvenidas, pero la sensación de que algunas funciones fueron lanzadas antes de estar completamente horneadas es innegable.
Es una actualización que vale la pena, pero no esperes una revolución. Es, más bien, la misma fiesta de siempre, pero con una nueva decoración.
