Hace cinco o seis años, hacerse de un teléfono plegable era básicamente una compra compulsiva de early adopter.
O mejor dicho, una apuesta cara donde ponías sobre la mesa un millón y medio de pesos rezando para que la pantalla no se partiera en dos al tercer mes de uso.
Eran tiempos de bisagras crujientes, pliegues que se sentían como baches en el pavimento y software que no sabía qué hacer con tanta pantalla.
Pero estamos en 2026 y la cosa ha cambiado. O al menos, eso es lo que sentencia la nueva guía de Wirecutter, que acaba de actualizar su ranking de los mejores teléfonos foldables del momento.
Si eres de los que todavía mira estos aparatos con desconfianza, hay una buena y una mala noticia. La mala es que siguen siendo caros. La buena es que, por fin, dejaron de ser prototipos para convertirse en máquinas de productividad real.
Y el ganador es…

Lo interesante del análisis de Wirecutter es que rompe un poco con la hegemonía que vemos en las vitrinas del mall.
Según ellos, el Google Pixel 10 Pro Fold es el nuevo rey de los plegables tipo “libro”, desplazando del trono al Galaxy Z Fold7.
¿Por qué? Porque logró lo que Samsung tardó años en pulir: una pantalla externa que se siente como un teléfono normal y no como un control remoto alargado.
Si bien, el Pixel 10 Pro Fold no es tan ligero ni delgado como el Galaxy Z Fold7 de Samsung, sí es más resistente. Con una clasificación IP68 mejorada (protección total contra el polvo y el agua), una nueva bisagra sin engranajes y una pantalla principal rediseñada con mayor protección contra caídas, ideal para ver películas o leer ebooks.
También cuenta con una batería más grande, lo que significa que dura más que otros plegables más delgados con una sola carga.
Además, el último chip Tensor G5 ofrece un rendimiento fluido, útiles funciones de IA y un procesamiento de imagen mejorado para fotos y videos.

Es cierto que el Pixel 10 Pro Fold es caro y no está disponible de manera oficial en Chile; ahí entra una excelente alternativa de smartphone y tablet en un solo dispositivo: el Samsung Galaxy Z Fold7, la opción más robusta y confiable en el mercado local, también recomendada por Wirecutter.
Samsung lleva siete generaciones de hardware, sabes que va a funcionar, que el servicio técnico existe y que el software es sólido y parte de un ecosistema (en este link puedes leer nuestra reseña del Galaxy Z Fold7 en extenso).
El dilema chileno
Aquí es donde entra el “pero” gigante para nosotros, los que vivimos al sur del mundo.
Leemos a Wirecutter y se nos hacen agua los dedos, pero la realidad local es otra. Mientras en Estados Unidos debaten si el OnePlus Open es mejor que el Pixel, en Chile nuestra oferta de plegables es casi monopólica.
Samsung ha hecho una pega titánica inundando el mercado y ofreciendo soporte real, por delante de Huawei y Motorola, las otras marcas que ofrecen plegables; mientras que traer un Pixel o un OnePlus sigue siendo una aventura de importadores, casillas en Miami y rezar para que el 5G funcione con tu compañía local.
¿Por qué vale la pena un plegable?

La conclusión de Wirecutter -y a la que me sumo con cautela- es que la categoría ya no es el futuro de la industria, sino el presente. Las bisagras ya no dan miedo, la resistencia al agua es estándar y las cámaras por fin están a la altura de los flagships tradicionales.
Si tu billetera lo permite (y estamos hablando de billeteras profundas), un plegable hoy te ofrece algo que el iPhone 17 Pro Max o el Galaxy S25 Ultra no pueden: la capacidad de llevar una tablet en el bolsillo.
Para consumir contenido, leer o trabajar en Excel, probablemente no haya vuelta atrás.
Pero también es cierto que, para el resto de los mortales, un buen teléfono plano sigue siendo la opción racional.
Aunque seamos honestos: la tecnología nunca ha tratado de ser racional, sino de lo que nos hace sentir. Y abrir un teléfono para revelar una pantalla gigante sigue teniendo ese gustito a ciencia ficción que, al menos a mí, todavía no me aburre.
Otros plegables recomendados
Entre los plegables de tipo “concha”, Wirecutter recomienda el Motorola Razr Ultra. Según el medio: un equipo “elegante y compacto, ideal para llevar en un bolsillo o un bolso pequeño”.
Destaca que su brillante pantalla de 4 pulgadas está totalmente optimizada para todas las aplicaciones de terceros, lo que te permite completar la mayoría de las tareas sin tener que abrir el teléfono.

Finalmente, el “mejor plegable por menos de 1000 dólares” resultó ser el Motorola Razr, que según el medio estadounidense “ofrece todas las características necesarias de un teléfono plegable, incluida una mayor durabilidad, un software optimizado y una batería de larga duración”.
“Es cómodo de usar a pesar de su tamaño reducido, y su batería dura un día entero. Y aunque el procesamiento de imagen del Razr tiende a verse ligeramente sobresaturado, sus cámaras son capaces de capturar fotos de alta calidad”, añade.
