Por qué EA Sports FC 26 acabó por matar a los videojuegos de fútbol

Los juegos de fútbol solían tratar de emular la complejidad del deporte rey; la belleza del contragolpe, la épica de la remontada. Hoy, lamentablemente, la tarjeta de crédito acabó por jugar mejor que cualquiera de nosotros.

Por qué EA Sports FC 26 acabó por matar a los videojuegos de fútbol

Hubo un tiempo que fue hermoso, quizás demasiado lejano, en que ganar un partido de fútbol virtual dependía de dos cosas: tu capacidad para leer el juego del adversario y la destreza de tus pulgares.

Si eras mejor que tu rival, ganabas. Punto. Era una meritocracia digital pura, forjada en las tardes de Winning Eleven o los primeros destellos de FIFA.

Hoy, en pleno 2026, esa premisa romántica y acaso nostálgica ha muerto. Y el asesino tiene nombre y apellido: Ultimate Team.

Llevamos meses jugando EA Sports FC 26 y la conclusión es tan triste como inevitable: el simulador de fútbol ha dejado de existir para convertirse en un casino glorificado, un tragamonedas con gráficos 4K donde el balón es secundario y lo que realmente importa es el sonido de un sobre abriéndose.

El fin de la destreza

El problema de fondo no es que existan micropagos; el problema es cómo han canibalizado la esencia del juego.

El modo Ultimate Team (FUT) de FC 26 ha perfeccionado el arte del “Pay to Win” (pagar para ganar) hasta niveles obscenos.

Entras a un partido de Champions el fin de semana y ya no te enfrentas a un usuario; te enfrentas a una billetera. Puedes ser un estratega brillante, mover el balón con criterio y defender con precisión quirúrgica. 

Pero si enfrente tienes a un usuario que invirtió miles de pesos en FC Points para tener a la versión Icono de Ronaldo o al Team of the Year de turno, la matemática del juego te va a aplastar.

Esos jugadores “comprados” no solo corren más, tienen animaciones exclusivas, ganan rebotes mágicos y sus tiros entran desde ángulos imposibles.

El juego deja de ser una simulación de física y deporte para convertirse en una batalla de estadísticas pagadas.

Tu habilidad de décadas de simuladores queda relegada a un segundo plano ante la potencia de fuego adquirida con dinero real.

Ludopatía a precio completo

Lo más nefasto y peligroso de EA Sports FC 26 es que normaliza mecánicas de juego de azar en un producto clasificado para todas las edades.

El diseño de sonido, las luces, la animación de “caminante” al abrir un sobre… todo parece estar diseñado por psicólogos conductuales para generar el mismo pico de dopamina que una máquina tragamonedas.

De hecho, hay influencers que han hecho carrera mostrando cada fin de semana cómo abren sus sobres tras pagar 200 o 300 mil pesos para comprarlos.

Y lo peor es la obsolescencia programada más agresiva de la industria. Ese dineral que un usuario gasta hoy para tener un equipo competitivo es, literalmente, humo. 

En septiembre próximo, cuando salga FC 27, esa “inversión” valdrá cero. Nada se transfiere. El ciclo de consumo te obliga a volver a abrir la billetera para no quedarte atrás.

Es un arriendo carísimo, efímero y, si me lo permiten, enfermo.

El abandono del fútbol real

La consecuencia directa de esta mina de oro es que a EA dejó de importarle el fútbol. 

El “Modo Carrera”, el refugio de quienes no queremos pagar, recibe actualizaciones cosméticas mínimas año tras año.

¿Para qué arreglar la inteligencia artificial o mejorar el realismo táctico si eso no vende sobres?

Por lo demás, el gameplay de FC 26 se ha vuelto arcade y frenético, no porque sea mejor, sino porque beneficia a las cartas rápidas y caras que todos quieren comprar.

Pese a todas las innovaciones, el ritmo del partido no se parece a lo que vemos en la Premier o La Liga; sino que a un partido de básquetbol de ida y vuelta constante, diseñado para la satisfacción inmediata y la frustración rápida que te empuja a ir a la tienda.

Hace no tantos años, los videojuegos de fútbol solían tratar de emular la belleza del deporte rey. Hoy, lamentablemente, son una hoja de cálculo financiera disfrazada de césped, donde el mejor regate no lo hace Yamal ni Dembélé, sino tu tarjeta de crédito.

Y mientras sigamos pagando, el fútbol virtual seguirá perdiendo por goleada.


Descubre más desde La Guía Tech

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

LO ÚLTIMO

publicidad

la guía qué?

La vida es demasiado corta como para comprar una aspiradora robot con potencia solo para succionar el cupo de tu tarjeta de crédito. La Guía Tech hace el trabajo sucio, prueba lo desconocido y, a veces, mediocre para que tú no tengas que hacerlo.

publicidad

LA GUÍA TECH EN TU MAIL

Suscríbete gratis y recibe nuestros últimos contenidos y reportes en tu correo.