La PlayStation 5 Pro se posiciona en un nicho premium, pero la última consola de Sony presenta limitaciones notables.
Carece de unidad lectora de discos -exclusiva en su versión digital-, obligando a un accesorio adicional de $125.000 para quienes prefieren medios físicos (que permiten compras más económicas y/o reventa de juegos).
Sus avances en rendimiento, como Ray Tracing mejorado y reescalado por IA (PSSR), requieren hardware específico para apreciarse: un televisor 4K con soporte 120Hz, VRR y preferentemente OLED.
Sin estas especificaciones mínimas, la diferencia visual con la PS5 base es mínima, similar a una mejora cosmética sin impacto real en la jugabilidad.
Es mejor comprar una SSD para tu PS5 estándar
Una alternativa más eficiente es expandir el almacenamiento de tu PS5 actual con un SSD M.2 compatible.
Modelos no hay tantos, pero en lo personal recomiendo un par:
- WD Black SN850P de 2 TB (PCIe 4.0 y lecturas de 7.300 MB/s)
- Kingston Fury Renegade de 4 TB (PCIe 4.0 y lecturas de 7.300 MB/s)
Ambos superan los requisitos mínimos de Sony (5.500 MB/s con disipador), costando entre los $310.000-$380.000.
Así obtienes hasta 4 TB totales en el caso de la WD Black o 6 TB para la Kingston Fury Renegade -más que los 2 TB de la Pro-, con instalación sencilla y además reutilizable en PC.
Este enfoque maximiza tu setup actual sin sacrificar biblioteca de juegos AAA, priorizando capacidad práctica sobre un upgrade todavía innecesario.
Cómo instalar un SSD en PS5
Si borrar juegos no entra en tus planes, un SSD es tu mejor alternativa.
Mira lo fácil que es instalarlo en la misma consola:

Una respuesta
[…] Para probar la velocidad bruta, borramos y volvimos a descargar Call of Duty: Black Ops 7. Estamos hablando de una bestialidad de datos que se acerca peligrosamente a los 100 GB con los paquetes de texturas y audios sin comprimir (que apenas se sienten en una SSD para PS5 como estas). […]