Era el secreto a voces más grande de Silicon Valley y esta semana finalmente se ha confirmado. La “guerra fría” entre los dos nombres más grandes de la tecnología ha dado paso a una alianza pragmática: Apple y Google han firmado un acuerdo multianual para que la tecnología de inteligencia artificial de la gran G potencie los dispositivos de la manzana.
El comunicado conjunto, liberado este lunes, pone fin a meses de especulaciones y marca un punto de inflexión para Tim Cook, quien admite tácitamente que para competir en la carrera de la IA generativa, necesita los motores de su histórico rival.
Según confirmaron ambas compañías, la próxima generación de los Apple Foundation Models se basará en los modelos Gemini de Google y su infraestructura en la nube. ¿El objetivo principal? Darle vida a las futuras funciones de Apple Intelligence y, crucialmente, rescatar a Siri de lo que el medio Bloomberg ha llamado “su estancamiento”.
Un trasplante de cerebro para Siri
Para el usuario corriente, lo más relevante del anuncio es la promesa de una nueva versión de Siri que llegará este año.
Tras una evaluación que las empresas calificaron de “exhaustiva”, Apple determinó que la IA de Google proporciona “la base más sólida” para sus necesidades. Esto implica que el asistente de voz, que había sufrido retrasos en su desarrollo y críticas por su falta de capacidades conversacionales modernas frente a ChatGPT, recibirá un “trasplante de cerebro” por cortesía de Google.
El acuerdo llega justo cuando Apple enfrentaba dificultades para introducir funciones de IA competitivas por cuenta propia. Ahora, la tecnología de Google será el andamiaje sobre el que se construyan las nuevas “experiencias innovadoras” prometidas para el iPhone.
La billetera y la privacidad
Aunque el comunicado oficial no reveló las cifras, el dinero sobre la mesa es monumental. Bloomberg ya había adelantado a finales del año pasado que las negociaciones rondaban los 1.000 millones de dólares anuales que Apple pagaría a Google.
Pero, ¿qué pasa con la privacidad, el gran estandarte de marketing de Apple?
En un intento por calmar las aguas antes de que se agiten, el comunicado enfatiza que Apple mantendrá sus estándares de privacidad. La compañía asegura que los servicios de IA se ejecutarán o bien en el dispositivo del consumidor (on-device) o a través de su sistema Private Cloud Compute.
En términos simples: Apple «arrienda» la inteligencia de Google, pero promete mantener las llaves de los datos de los usuarios en su propio bolsillo.
Con este acuerdo, 2026 se perfila como el año en que el iPhone y Android, al menos en sus entrañas de inteligencia artificial, comenzarán a hablar el mismo idioma.
