Hubo un tiempo en que la promesa del streaming era simple: pagar una fracción de lo que costaba el cable para ver lo que quisieras, cuando quisieras. Pero el sueño se complicó.
Hoy, con el mercado fragmentado en decenas de plataformas -desde los gigantes como Netflix y Amazon Prime Video hasta los nichos específicos-, es probable que a fin de mes estés pagando una cuenta abultada por servicios que apenas abres.
La llamada “fatiga de suscripción” es real. Y tal como advierte una reciente guía de CNET, la solución más sana para el bolsillo no es necesariamente dejar de ver series, sino aprender el arte de cancelar.
Rotar servicios (darse de alta para ver The Last of Us o House of the Dragon y luego salir) es la nueva forma de consumir televisión inteligente.
Si, aprovechando que comenzó un nuevo año, ya te decidiste a hacer limpieza digital, aquí te explicamos cómo dar de baja las principales plataformas, paso a paso.
Primer paso: el inventario
Antes de entrar a cada app, la recomendación de los expertos es hacer una auditoría.
Revisa los movimientos de tu tarjeta de crédito o cuenta corriente. A veces olvidamos esa prueba gratuita de 7 días que se convirtió en una suscripción anual.
También es útil revisar los menús de suscripciones en las tiendas de aplicaciones de tu celular (Google Play en Android o Configuración > Apple ID en iPhone), ya que muchas veces el cobro se centraliza allí y no en la web del servicio.
Netflix: el más sencillo
El gigante de la N roja no pone muchas trabas para irse, confiando quizás en que eventualmente volverás.
1. Inicia sesión en tu cuenta desde un navegador.
2. Ve a la página de Cuenta (o Manage Your Membership).
3. Selecciona el botón Cancelar membresía.
4. Confirma en Finalizar cancelación.
Dato: mantendrás el acceso hasta el último día de tu ciclo de facturación actual.
Amazon Prime Video: el laberinto del bundle
Aquí la cosa se enreda un poco, porque a menudo Prime Video está atado a la suscripción de envíos gratis de Amazon Prime.
1. Entra a Amazon y ve a Cuenta y Listas.
2. Busca Membresía y suscripciones (o Memberships & Subscriptions).
3. Si solo tienes el servicio de video, verás la opción para terminar esa suscripción específica. Si eres parte del paquete Prime completo, deberás cancelar la membresía Prime (lo que implica perder los envíos gratis y otros beneficios).
4. Selecciona Finalizar membresía. Amazon te preguntará varias veces si estás seguro; mantente firme.
Disney+ (y sus combos)
Con la integración de contenidos (y los antiguos combos con Star+ en la región), la gestión suele hacerse desde la cuenta madre de Disney.
1. Ingresa a DisneyPlus.com e inicia sesión.
2. Selecciona tu Perfil y luego Cuenta.
3. Bajo el apartado de Suscripción, selecciona tu plan.
4. Haz clic en Cancelar suscripción.
Ojo: si contrataste Disney+ a través de un tercero (como tu compañía de teléfono o un operador de cable en Chile), deberás gestionar la baja directamente con ese proveedor, no desde la web de Disney.
HBO Max: el favorito
La plataforma de Warner Bros. Discovery permite gestionar todo desde su propio menú, ya sea en la app o web.
1. Abre HBO Max y ve a tu Perfil.
2. Selecciona Suscripción.
3. Al final de la página verás la opción Cancelar suscripción. Te pedirán confirmar una vez más.
Si tienes algún complemento (add-on) o promoción vigente, el sistema te avisará hasta cuándo tendrás servicio.
Apple TV+: la nueva joya
Si eres usuario del ecosistema Apple, este es quizás el proceso más intuitivo, ya que está integrado en el sistema operativo de tu Mac, iPad o iPhone.
1. Entra al sitio de tv.apple.com o ve a la app de Configuración en tu iPhone/iPad/Mac.
2. Toca tu nombre o el ícono de cuenta.
3. Ve a Suscripciones.
4. Busca Apple TV+ y selecciona Cancelar suscripción.
Paramount+: secundario pero adictivo
Otra de esas plataformas que a veces contratamos por una película específica y luego olvidamos.
1. Ve al sitio web de Paramount+ (hacerlo desde la app en TV a veces no muestra la opción).
2. Entra a tu página de Cuenta.
3. Busca la opción Cancelar suscripción y sigue las instrucciones.
El consejo final
No tengas miedo a cortar. A diferencia del cable antiguo, aquí no hay técnicos que deban ir a tu casa a retirar un decodificador ni contratos de amarre por 18 meses (salvo que hayas pagado un año por adelantado).
La belleza del streaming moderno radica en su flexibilidad: cancela hoy, ahorra unos meses, y vuelve a suscribirte solo cuando se estrene esa nueva temporada que realmente quieres ver.
Tu bolsillo te lo agradecerá.
