En uno de sus últimos actos antes de ceder la dirección ejecutiva a John Ternus, Tim Cook lidera una nueva demanda de Apple, esta vez contra la firma creadora de ChatGPT.
La acción judicial acusa a la firma de inteligencia artificial OpenAI de apropiarse de secretos comerciales mediante una campaña sistemática sostenida durante meses.
El foco del litigio apunta directamente a Tang Tan, un exejecutivo de diseño de productos de Apple que hoy lidera el equipo de hardware de OpenAI.
Los antecedentes de la demanda de Apple
La estrategia legal de la compañía de Cupertino recuerda la ofensiva que Steve Jobs inició en 2010 contra el sistema operativo Android de Google, al cual calificó entonces como un producto robado.
Hoy Apple enfrenta a un competidor distinto. OpenAI todavía debe lanzar un dispositivo físico al mercado, pero toda la industria tecnológica compite por crear aparatos basados en inteligencia artificial capaces de suceder al teléfono inteligente. Quien gane esta carrera definirá el consumo tecnológico del futuro, tal como lo hizo el iPhone durante las últimas dos décadas.
El documento legal sostiene que OpenAI extrajo secretos de Apple a todo nivel. La demanda acusa a un empleado de menor rango, Chang Liu, de utilizar los datos de acceso de un trabajador de Apple para entrar a los servidores de la empresa.
Asimismo, responsabiliza a Tang Tan de solicitar información confidencial a empleados de Apple durante procesos de selección y de pedirles que llevaran “piezas reales” para exhibirlas en las oficinas de OpenAI.
Tan trabajó en Apple durante 24 años y llegó a ocupar el cargo de vicepresidente de diseño de productos.
Frente a estas acusaciones, diversos expertos en contratación tecnológica explican que llevar componentes a una entrevista de ingeniería resulta una práctica habitual para que los candidatos expliquen su trabajo previo. La disputa radica en el nivel de confidencialidad de dichas piezas, un punto que Apple busca demostrar durante el proceso judicial.
Por su parte, un portavoz de OpenAI afirmó que la empresa se enfoca exclusivamente en construir tecnología innovadora y descartó cualquier interés en los secretos de otras compañías.
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, publicó en la red social X que siente “un enorme respeto por Apple y que no teme a la confrontación”.
Una nueva amenaza
Durante su paso por Apple, Tan colaboró estrechamente con el jefe de diseño industrial Jony Ive. Tras su salida, Ive, que trabajó codo a codo con el fallecido Steve Jobs, fundó la firma de diseño io Products y posteriormente contrató a Tan.
OpenAI adquirió dicha empresa en 2025 para liderar el desarrollo de sus propios equipos físicos. Este paso estratégico ocurrió justo un año después de que ambas compañías anunciaran una alianza para integrar ChatGPT en distintas funciones del iPhone.
Históricamente, gigantes como Google, Samsung, Meta, Microsoft y Amazon han intentado desplazar al iPhone y han fracasado. Sin embargo, el avance de la empresa dirigida por Altman representa un nuevo tipo de amenaza.
Mientras la compañía de la manzana intenta recuperar el terreno perdido en inteligencia artificial con una nueva versión de Siri impulsada por tecnología de Google, OpenAI avanza en el desarrollo de modelos de lenguaje de gran potencia y planea lanzar una familia de dispositivos para ejecutarlos.
A pesar de su rezago en el software de inteligencia artificial, Apple conserva la enorme ventaja de su hardware. La empresa cuenta con chips de diseño propio de alto rendimiento y una base instalada de miles de millones de usuarios.
Las compañías que construyen los modelos de inteligencia artificial más sofisticados necesitan acceder a los consumidores, lo que habitualmente obliga a pasar por el ecosistema de Apple y pagar las comisiones correspondientes.
El litigio actual busca frenar la fuga de talentos hacia OpenAI y otorgar margen de maniobra al nuevo líder de la empresa. El éxito a largo plazo dependerá enteramente de la capacidad de John Ternus para liderar el desarrollo de productos y asegurar la vigencia del legado de innovación de la compañía en la próxima era tecnológica.
