Nacido en 1984, Pavel Durov es un emprendedor tecnológico ruso, conocido mundialmente por fundar la red social VKontakte -VK, el “Facebook ruso”- en 2006 y la aplicación de mensajería cifrada Telegram en 2013.
Como multimillonario amasó una fortuna superior a los 17.000 millones de dólares, según Forbes. Durov es un defensor de la privacidad, habiendo abandonado Rusia en 2014 tras negarse a cooperar con el gobierno para cerrar grupos opositores.
El fundador de Telegram ha explicado en diversas entrevistas (siendo la más extensa la que dio al investigador Lex Fridman en octubre de 2025 -que puedes ver completa más abajo-) que no usa un smartphone de la manera convencional.
A menudo afirma que “no tiene” un teléfono celular personal.
Su razonamiento se basa en tres pilares principales:
- Autonomía mental: Durov sostiene que los smartphones permiten que otras personas y empresas decidan en qué piensas. Al recibir notificaciones o abrir redes sociales a primera hora del día, te conviertes en una “criatura que recibe órdenes sobre qué pensar”. Él prefiere definir su propia agenda y dedicar las mañanas a la reflexión y al ejercicio sin interferencias digitales.
- Productividad y enfoque: su filosofía es que “mientras más conectado y accesible eres, menos productivo te vuelves”. Considera que el teléfono es una fuente de distracciones constantes que impide el pensamiento profundo. Cuando necesita trabajar, prefiere usar una laptop o un iPad, dispositivos donde el consumo de contenido basura es menos impulsivo.
- Privacidad: como experto en seguridad, ve los dispositivos móviles como herramientas con un alto potencial para comprometer la privacidad personal y ser vectores de vigilancia.
¿Entonces, no tiene ningún celular?

No es que viva como un personaje de Henry David Thoreau; es una decisión de uso:
- Uso técnico: solo utiliza un smartphone ocasionalmente para testear las actualizaciones de Telegram. Asegura que no lleva uno consigo habitualmente.
- Hardware modesto: en 2024 se hizo viral que usaba un teléfono de gama media -el Samsung Galaxy A52 de 2024- para “entender la experiencia” de la mayoría de sus usuarios, pero usualmente lo mantiene en modo avión o silencio.
Para Durov el celular no es un dispositivo necesario para la vida, sino un obstáculo para la autodisciplina y la libertad de pensamiento.
Un argumento en la línea de una de las predicciones 2026 más contundentes en el mundo tech: el regreso del teléfono “tonto”.
Según un reportaje del NYTimes, hoy el verdadero lujo no es tener el procesador más rápido, sino la capacidad (y el privilegio) de estar menos localizable. La desconexión será el nuevo oro.
Mira completo el programa de Pavel Durov con Lex Fridman:
