En 2016, Samsung rompió el molde de los televisores rectangulares y aburridos con The Serif, una pantalla con perfil de letra “I” que ganó el iF Design Gold Award y se convirtió en un objeto de culto.
Diez años después, en el marco de CES 2026, la compañía repitió esa fórmula, esta vez en el terreno del audio.
Samsung presentó en Las Vegas la serie Music Studio (modelos 5 y 7), una nueva línea de bocinas Wi-Fi creadas nuevamente en colaboración con el renombrado diseñador francés Erwan Bouroullec.
La premisa es clara: el audio no solo se escucha, también ocupa un volumen físico en la habitación y debe “dar forma” al ambiente.
La filosofía detrás de la malla
Lejos de las cajas negras tradicionales, los Music Studio apuestan por una estética que Bouroullec define como “orbe y punto” (orb-and-dot).
El diseño presenta un cuerpo circular (el orbe) con un punto central, una geometría que busca evocar la simplicidad de una luna y visualizar el sonido a través del tiempo.
“Veo la música y el sonido como el aire y la luz: son una parte esencial de la atmósfera de una habitación. Pueden cambiar el ambiente, incluso el color de un espacio”, explicó el diseñador en un comunicado.
El chasis está recubierto por una malla metálica robusta que protege los drivers, fusionando la intención escultórica con la funcionalidad acústica.
Ingeniería del Audio Lab
Pero no todo es estética. Bajo el diseño francés late la ingeniería del Samsung Audio Lab. Bouroullec describió el proceso como un diálogo donde su visión morfológica fue refinada por los ingenieros para no sacrificar calidad de sonido.
“Al final, la idea no se vio comprometida… evolucionó hacia una forma mejor que permitió un sonido más claro y graves más profundos”, aseguró.
En términos de conectividad, los Music Studio 5 y Music Studio 7 son bestias modernas:
Soporte total: Wi-Fi casting, servicios de streaming nativos y control por voz.
Samsung Seamless Codec: para alta fidelidad vía Bluetooth.
Q-Symphony: la característica estrella que permite emparejar estos parlantes con los televisores de la marca coreana para crear un ecosistema de sonido envolvente o configuraciones estéreo.
Disponibles en blanco y negro, estos dispositivos buscan ser el eslabón perdido entre el mueble de diseño y el gadget tecnológico, una tendencia que Samsung ha sabido capitalizar mejor que nadie en la última década con The Frame, Music Frame y el mencionado The Serif, entre otros dispositivos.
